A mes y medio de mi partida "oficial" hacia mi Erasmus, y quince días mal contados para el despegue de la misión Reconocimiento del Terreno/Búsqueda de Piso, me decido a empezar a teclear. La idea es hacer el proyecto de fin de carrera (Teleco, muchas gracias) en una buena escuela para que me quede muy bonito en el CV, aprovechar para aprender francés y, ya que estamos, vivir esa experiencia erasmus de la que tanto farda la gente. A ver qué sale.
Para empezar, sólo a mí se me ocurre escoger el único país europeo fuera de la Unión Europea con convenio bilateral con la Universidad de Cantabria para Teleco. Olé yo. Más papeleos de lo normal, cambio de moneda (ya hablaremos más de las "chufas", CHF o franco suizo, cuando nos conozcamos un poco mejor), aduanas (sí, eso todavía existe en Europa), y situación vivienda pelín chunga.
Ya que estamos, para los futuros-futuros erasmus que piensen ir a Lausanne y quieran estar en residencia PEDIDLA PERO YA. Googlead "FMEL" y a por ello. No es coña. En serio, ya estáis tardando. Yo la pedí a principios muy principios de marzo, y naranjas de la China. YA.
Ya que estamos, para los futuros-futuros erasmus que piensen ir a Lausanne y quieran estar en residencia PEDIDLA PERO YA. Googlead "FMEL" y a por ello. No es coña. En serio, ya estáis tardando. Yo la pedí a principios muy principios de marzo, y naranjas de la China. YA.
En otro orden de cosas, mi hermana volvió hoy de su Erasmus, que ya adelanto ha sido muy diferente de lo que será la mía. Ella, con sus 21 añitos, se lo ha pasado en grande durante 10 meses en la Sardegna, ¡claro que sí! Yo, con mis inminentes 27, voy a ser la abuela de todos los erasmus "lozanos" sí o también. ¿Que qué más da? Pues sí, qué más da. Ahora o nunca.
Coño, ¡pues ahora!
