lunes, 18 de octubre de 2010

Genève (pasada por agua)

¡Ay, Genève (Ginebra para los amigos, Beefeater para algunos)! ¡Qué bonica, con su Jet d'Eau, su extensión a ambos lados del lago, su embocadura del Leman, sus tranvías, calles peatonales, parques, ese jardinaco botánico, museos y patatín y patatán! ¿No?


A lo mejor pensáis que eso fue lo que vi el sábado, cuando estuve -por fin- de visita. Pues... sí. Pero todo pasado por agua.


La Jet d'Eau bajo la lluvia, Genève a un lado del lago bajo la lluvia -y al otro no iba a ser menos-, al tranvía corriendo que sigue lloviendo, calles peatonales bajo la lluvia, parques encharcados bajo la lluvia, y el resto os lo imagináis. Eso sí, el jardín botánico daba gustico, sobre todo las casetas tropicales porque dentro se estaba de vicio, comparado con el frío que hacía ya fuera. Y por fin me comí mi primer bollo suizo (a repartir entre cuatro, era hermosote); importante.


Y lo que me gusta a mí quejarme. Que no, bobon@s, que me gustó y todo. Ya sólo por lo internashional que es, que salta a la vista, cómo no me iba a gustar.

Palais des Nations, una de las sedes europeas de las Naciones Unidas
(hay otra en Viena, que lo sepáis)


En otro orden de cosas, algo tiene el aire de Suiza en mi contra. Esta tarde he hecho la peor tortilla de patata de mi vida. Si es que se le puede llamar así. No es que fuera un comistrajo incomible (no del todo), pero vamos, que no me lo explico. Con lo bien que se me da a mí eso de la tortilla. Pun intended.

Y no, de la tortilla no hay foto. Bastante vergüenza me ha dado ya de por sí cenármela delante de mi coloc suizo. Lo suyo hubiera sido ofrecerle, pero he preferido quedar mal y sufrirla yo sola a que pensara que eso es a lo que se llama tortilla de patata.

martes, 12 de octubre de 2010

Amargarinada

En este país donde todo es caro no, lo siguiente, pero el aceite de oliva directamente está hecho de oro (casi casi comparable al alcohol), me veo obligada a cocinar con margarina del Migros (budget, por si lo dudabais). Y sí, todavía estoy in ♥ with Migros, cada día más y creciendo... Que viva la marca blanca y olé. Pero.

A lo mejor es manía persecutoria, pero noto las arterias un poco así como, no sé, atascadas.

Llamadme rata, agarrada, catalana (és brometa; una mica només ;)). Pero es que si cedes en una cosa se te va abajo todo el sistema. Parece una exageración, pero los que no estáis aquí no lo sabéis bien. Cuando decimos que la vida está muy cara, es que está carísima.

Ahora en serio, estoy yendo sobre los gastos del quasi-mes, y lo mismo sí me puedo permitir el caprichillo de evitar ese episodio cardíaco antes de los treinta...

Shh, Migros, cari, yo te perdono... Tus productos genéricos me dan la vida

domingo, 10 de octubre de 2010

Too old for gin

Si hay algo que ya voy aprendiendo de la Erasmus es que estoy mayor. Eso, y que la ginebra, irónicamente (Gèneve está a 50Km de Lausanne, poco más de 40 desde Morges), no es mi bebida.

Ni puedo -ni la mayoría de las veces quiero- seguir el ritmo del erasmus medio. Aunque, sí, ya sé que eso no es sólo cosa de la edad. Cada uno es como es.

Salir tres veces a la semana está bien de primeras, para zambullirte en la vida erasmil. Pero todas las semanas, mi cuerpo de 27 años no lo resiste. A veces salir una sola ya se me hace demasiado...

Mi intención era reemplazar poco a poco las fiestas por visitas y viajes. Veremos. Cuando empiece a apretar el frío, puede que ni eso.