Si hay algo que ya voy aprendiendo de la Erasmus es que estoy mayor. Eso, y que la ginebra, irónicamente (Gèneve está a 50Km de Lausanne, poco más de 40 desde Morges), no es mi bebida.
Ni puedo -ni la mayoría de las veces quiero- seguir el ritmo del erasmus medio. Aunque, sí, ya sé que eso no es sólo cosa de la edad. Cada uno es como es.
Salir tres veces a la semana está bien de primeras, para zambullirte en la vida erasmil. Pero todas las semanas, mi cuerpo de 27 años no lo resiste. A veces salir una sola ya se me hace demasiado...
Mi intención era reemplazar poco a poco las fiestas por visitas y viajes. Veremos. Cuando empiece a apretar el frío, puede que ni eso.

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