En este país donde todo es caro no, lo siguiente, pero el aceite de oliva directamente está hecho de oro (casi casi comparable al alcohol), me veo obligada a cocinar con margarina del Migros (budget, por si lo dudabais). Y sí, todavía estoy in ♥ with Migros, cada día más y creciendo... Que viva la marca blanca y olé. Pero.
A lo mejor es manía persecutoria, pero noto las arterias un poco así como, no sé, atascadas.
Llamadme rata, agarrada, catalana (és brometa; una mica només ;)). Pero es que si cedes en una cosa se te va abajo todo el sistema. Parece una exageración, pero los que no estáis aquí no lo sabéis bien. Cuando decimos que la vida está muy cara, es que está carísima.
Ahora en serio, estoy yendo sobre los gastos del quasi-mes, y lo mismo sí me puedo permitir el caprichillo de evitar ese episodio cardíaco antes de los treinta...
Shh, Migros, cari, yo te perdono... Tus productos genéricos me dan la vida
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